Si estás invirtiendo tiempo y recursos en mejorar tu piel, el tratamiento de Dermapen es uno de los procedimientos más potentes para conseguir esa luminosidad, firmeza y textura que deseas.
Pero si crees que la sesión en cabina es todo el trabajo, te equivocas.
En este artículo, hemos condensado las pautas exactas sobre cómo preparar tu piel antes y después del tratamiento con Dermapen para la máxima absorción de nutrientes y cómo protegerla durante la fase crítica de reparación.
Sigue leyendo y convierte tu tratamiento en una inversión infalible.
Antes de tu sesión con Dermapen
Una preparación adecuada reduce el riesgo de complicaciones y mejora la respuesta de la piel al tratamiento así que, preparar tu piel es indispensable.
La buena noticia es que es tan fácil como seguir estos consejos.
Evita la exposición solar
Este punto es probablemente el más importante de todos, así que presta mucha atención al tema del sol.
Antes de la sesión, necesitamos que la piel esté lo más tranquila y estable posible, eso significa que una exposición solar intensa, como la que tienes al ir a la playa o pasar horas en una terraza, debería evitarse por completo al menos durante los días previos.
Si llegas con la piel quemada, o incluso muy bronceada, aumentamos el riesgo de irritación y de que aparezcan manchas no deseadas después, lo que llamamos hiperpigmentación.
Por eso, si necesitas salir, usa tu protección solar de amplio espectro, aunque sea invierno, y evita las horas centrales del día, así nos aseguramos de que el lienzo esté perfecto para trabajar.
Piel limpia y sin irritantes
El siguiente paso clave es asegurarnos de que tu piel esté preparada, lo que significa que el día que vengas al centro, debe estar impecablemente limpia y, sobre todo, tranquila.
Así que por favor, no uses maquillaje ese día; es mejor que vengas con la cara lavada, sin cremas pesadas ni lociones, así evitamos cualquier residuo que pueda entrar en los microcanales que vamos a crear durante el tratamiento.
Pero la preparación va un poco más allá de la limpieza matutina, porque necesitamos suspender cualquier producto que pueda sensibilizar la piel antes de la cita.
Hablamos especialmente a esos activos potentes que usamos para renovar, como los retinoides o la vitamina A, y cualquier tipo de exfoliante químico, como el ácido glicólico o el salicílico.
Idealmente, deberías evitarlos unos dos o tres días antes de la sesión.
Si sigues usando estos productos hasta el último momento, la piel estará ligeramente irritada o con una exfoliación más intensa de lo normal, y eso, al sumarle el Dermapen, podría causarte una reacción exagerada, como enrojecimiento excesivo o sensibilidad prolongada.
Medicamentos y suplementos
Este tema de los medicamentos y suplementos es importante para la seguridad y para optimizar la sesión, así que debes revisarlo con detalle.
Recuerda que siempre debes consultar cualquier medicación que estés tomando de forma habitual, pero hay un grupo específico que nos interesa especialmente antes del Dermapen.
Hablamos de cualquier medicamento que pueda «licuar» un poco la sangre, o lo que es lo mismo, aquellos fármacos o suplementos que pueden aumentar la probabilidad de sangrado durante y después del tratamiento, e incluso hacer que los moretones duren más.
Por ejemplo la Aspirina o el Ibuprofeno, que son antiinflamatorios comunes que mucha gente toma sin pensar.
Pero también debemos mirar a algunos suplementos dietéticos muy populares, como el aceite de pescado (Omega-3), la vitamina E, el ginkgo biloba o el ajo en cápsulas.
Lo ideal es que, si es posible y tu médico te lo permite, suspendas el uso de estos productos alrededor de catorce días antes de tu cita.
Hidratación
Piensa en tu piel como una esponja: si está seca, es más rígida y menos flexible, lo que dificulta el proceso de micropunción y la absorción de los nutrientes que aplicaremos.
Por eso, en los días previos a tu cita, asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día.
Cuando el cuerpo está bien hidratado internamente, la piel funciona mejor, se cura más rápido y tiene una mejor capacidad para repararse a sí misma, lo cual es justo lo que buscamos con este tratamiento.
Además, una piel que llega hidratada tiene una barrera protectora más fuerte y tolera mucho mejor el procedimiento.
Es un gesto muy simple: beber agua de manera consciente el día anterior y el día de la sesión ayuda muchísimo a que la piel se mantenga elástica y a que los sueros que usamos penetren de manera óptima para darte los mejores resultados posibles.
Herpes o brotes activos
El último punto en nuestra lista de preparación previa es crucial y tiene que ver con la salud inmediata de tu piel antes del tratamiento.
Y es sencillo: necesitamos asegurarnos de que la zona a tratar esté completamente sana y libre de cualquier tipo de brote o infección activa.
Si por casualidad tienes un brote de herpes labial, lo que comúnmente llamamos calenturas, o cualquier otra forma de infección bacteriana o irritación grave, como acné quístico activo o una herida abierta, es imperativo que pospongamos la sesión.
El Dermapen, al crear esas microlesiones controladas, podría dispersar la infección o empeorar la irritación existente, haciendo que el problema se extienda por toda la cara o causando una complicación seria.
De hecho, si eres una persona propensa al herpes, a veces incluso es recomendable que tomes una medicación antiviral preventiva un día antes y durante un par de días después, previa consulta médica, por supuesto.
Después de tu sesión con Dermapen
Ahora que hemos cubierto todos los pasos previos a la sesión, vamos a ver qué puedes hacer después para conseguir mejores resultados.
Inmediatamente después (primeras 24-48 horas)
Las primeras 48 horas son el periodo más crítico después de la sesión, ya que de cómo actuemos en este tiempo dependerá mucho la calidad de la reparación de tu piel.
Lo más importante que debes entender es que justo después del Dermapen, tu piel tiene miles de microcanales abiertos, y por eso, cualquier cosa que le apliques, penetrará muchísimo más.
Por esta razón, la precaución debe ser extrema. Tienes que evitar absolutamente cualquier exposición solar directa
Ten en cuenta que tu piel es hipervulnerable y la radiación UV podría provocar manchas o hiperpigmentación muy difíciles de eliminar después.
Tampoco uses maquillaje ni protector solar en esas primeras 24 horas a menos que tu profesional te indique un producto mineral específico. Si los poros están abiertos, no queremos que residuos químicos o bacterias obstruyan esos canales.
De la mano de esto, evita el ejercicio intenso, saunas o cualquier actividad que te haga sudar profusamente durante las primeras 24 a 48 horas, ya que el sudor es salado, puede irritar la piel y el ambiente del gimnasio o la piscina está lleno de bacterias que podrían causarte una infección.
En casa, sé extremadamente suave; lava la cara solo con agua tibia (algunos sugieren solo enjuagar las primeras 24 horas) y aplica únicamente los sueros o cremas regeneradoras que te haya recomendado tu especialista, usualmente productos muy calmantes e hidratantes con ácido hialurónico o péptidos.
Cuidado continuo (los días posteriores)
Una vez superadas las primeras 48 horas de máxima alerta, entramos en la fase de cuidado continuo, que se centra en apoyar a tu piel mientras realiza su proceso de curación y producción de colágeno, lo que suele durar de tres a siete días.
Aquí la regla de oro sigue siendo la protección solar indispensable.
A partir del segundo día, debes reintroducir un protector solar de amplio espectro, con un factor alto, como tu producto imprescindible de cada mañana, reaplicándolo a lo largo del día.
Y aunque sientas la piel tensa, tu enfoque principal debe ser la hidratación y la calma.
Continúa utilizando un limpiador muy suave que no haga espuma excesiva y aplica generosamente cremas o sueros ricos en hidratantes como el ácido hialurónico y activos que refuercen la barrera cutánea, como las ceramidas o péptidos.
Es común que, alrededor del tercer o cuarto día, sientas la piel áspera, como papel de lija, y que empiece una descamación muy fina.
Importante: es fundamental que no intentes exfoliarte ni arrancar la piel que se está desprendiendo. Deja que el proceso ocurra de forma natural para evitar crear cicatrices o irritación.
Finalmente, asegúrate de evitar cualquier producto irritante como el retinol, la vitamina C o cualquier ácido exfoliante (glicólico, salicílico) por al menos cinco a siete días, hasta que la piel se sienta completamente normal y recuperada.
En Láser Definitive somos expertos en Dermapen
Ya tienes toda la información para asegurarte el éxito de tu tratamiento de Dermapen. Recuerda que la preparación y el cuidado posterior son tan importantes como el procedimiento en sí.
Si tienes alguna duda más o estás listo para iniciar tu camino hacia una piel renovada, no esperes más.
¡Contacta hoy mismo con nosotros!
En nuestras clínicas estéticas en Granada, nuestro equipo profesional está listo para evaluar tu piel y diseñar un plan personalizado que te garantice los mejores resultados.
¡Te esperamos!








